El Halo de Vigo recibe el Premio Acueducto de Segovia y consolida su reconocimiento nacional

El Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos reconoce con una mención especial la infraestructura construida por Oreco Balgón por su contribución a la movilidad, la sostenibilidad y la regeneración urbana

El ascensor Halo de Vigo ha sumado un nuevo galardón nacional a su ya nutrido palmarés. El Premio Acueducto de Segovia, otorgado conjuntamente al Halo y al Centro Comercial Vialia por el Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos, reconoce la contribución de esta infraestructura a la movilidad urbana, la sostenibilidad y la regeneración del entorno de la ciudad.

El premio, que se concede cada dos años, pone en valor obras de ingeniería que destacan por su impacto positivo en el territorio y en la calidad de vida de las personas, convirtiendo al Halo en uno de los proyectos de referencia del sector a nivel nacional.

Movilidad, diseño e ingeniería en una sola obra

Ejecutado por Oreco Balgón entre 2022 y 2024, el Halo asciende a lo largo de 50 metros de altura y conecta la parte baja de la ciudad con la más alta en un trayecto de apenas 30 segundos. Sus dos cabinas, con capacidad para 17 personas cada una, han acumulado millones de viajes desde su inauguración, hasta el punto de que el Concello de Vigo se vio obligado a ampliar su horario de funcionamiento por la elevada demanda.

Más allá de su función como medio de transporte, el Halo se ha convertido en un icono visual de la ciudad, con una estética que evoca las esculturas de Chillida y una pasarela superior con vistas privilegiadas a la Ría de Vigo.

Más allá de las fronteras

Este reconocimiento nacional se une a una larga lista de premios que el Halo ha cosechado en los últimos años. Entre los más destacados, el Architecture MasterPrize Best of Best 2024 en la categoría de Transporte, recogido en Los Ángeles; el Loop Design Awards en dos ediciones (2021 y 2024), ambas celebradas en Lisboa; el Premio Porcelanosa al proyecto más innovador, entregado en Madrid; y el reconocimiento de la Asociación Española de Ingeniería Estructural (ACHE) en la categoría de pasarelas.

Una obra que Oreco Balgón ejecutó con la misma exigencia que aplica a cada proyecto: sabiendo que lo que se construye no es solo una infraestructura, sino un lugar que altera la vida de las personas y su entorno.